Preguntas para sensibles

Image Credit Brian Rea No estoy segura de poder justificar mis relaciones con hombres casados, pero vale la pena discutir lo que he aprendido de ellas. No sería una discusión entre las esposas y yo, aunque me interesaría escuchar su punto de vista. Hace algunos años, mientras vivía en Londres, salí con hombres casados en busca de compañía mientras procesaba el duelo de mi reciente divorcio. No busqué específicamente a hombres casados; cuando establecí un perfil en Tinder y en OkCupid dije que estaba en busca de personas que querían pasar un buen rato sin ataduras. Varios solteros me enviaron mensajes y salí con algunos de ellos… pero también me llegaron mensajes de hombres casados. Mi matrimonio duró veintitrés años y ahora quería sexo, no una relación seria. Es algo que puede complicarse, porque no siempre es posible controlar los apegos emocionales cuando de por medio hay química del cuerpo, pero supuse que el hecho de que esos hombres tuvieran esposas, hijos e hipotecas prevendría que las emociones se desbordaran.

Cómo conocer a un tipo

Esto es por varias cuestiones. La primera, nuestras hormonas, ya que en la fase de excitación aumenta la exudado de oxitocina. Un estudio a largo plazo con Este mecanismo es muy similar al que sentimos cuando nos invade el miedo: corazón desbocado, rodillas con flojera, sensación de excitabilidad muy característica en la boca de nuestro estómago. Todo esto depende de nuestro sistema nervioso vegetativo, que es el que rige las funciones corporales que no dependen de nuestra ahínco, como es el ritmo y la intensidad del ritmo cardíaco. Al mismo tiempo, determinados haces nerviosos transmiten al corazón la orden de estar preparado para cualquier eventualidad. Lo cierto es que puede llegar a parecerlo por su gran similitud con algunos trastornos mentales de tipo obsesivo. Tanto unos como otros, presentan bajos niveles de serotonina, quien es la responsable de tranmitir de neurona a neurona nuestros impulsos nerviosos.

La aventura para ellos no era lo que los motivaba a cometer adulterio.

La barba es tendencia y parece que esta moda, lejos de estancarse, va en aumento. Pues parece ser que sí, o al menos eso es lo que confirmó un estudio de la Universidad de Northumbria que se publicó en Personality and Individual Differences. Parece ser, por tanto, que acarrear barba es una manera de demostrar vitalidad y salud. La moda del lumbersexual Sabiendo esto, es lógico que el mundo de la moda haya resaltado estos atributos. Fusionando este air rudo y varonil con camisas de cuadros en plan leñador, surge un concepto llamado lumbersexual. Por eso, el término metrosexual, después de casi dos décadas, parece haber pasado a la historia. La pogonofilia como moda Claro que el hecho de que en la actualidad las barbas estén bastante valoradas estéticamente tiene sus inconvenientes. O, al menos, llegar a ser insignificant, algo mucho menos frecuente que la oleada de atracción hacia los hombres con barba que se da actualidad en día.

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